{"id":2368,"date":"2021-09-17T12:08:11","date_gmt":"2021-09-17T12:08:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/?p=2368"},"modified":"2021-09-17T12:08:11","modified_gmt":"2021-09-17T12:08:11","slug":"cartas-a-mi-ex","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/2021\/09\/17\/cartas-a-mi-ex\/","title":{"rendered":"Cartas a mi ex"},"content":{"rendered":"\n<p>El primer d\u00eda que reuni\u00f3 la fuerza suficiente para encararse a su realidad, de frente y a plena luz, se llev\u00f3 otra pena a su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Observaba, desde hac\u00eda tiempo, que envidiaba la felicidad y el amor de las parejas, lo que Sonia y \u00e9l fueron a\u00f1os atr\u00e1s, y que anhelaba con todas sus ganas y todos sus deseos una mujer a la que poder entregar la suma total de su amor, y con la que compartir sus caricias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pens\u00f3, como ya hab\u00eda pensado m\u00e1s veces, que estaba harto de hacer el amor (<em>m\u00e1s bien<\/em>&nbsp;<em>deshacer el amor<\/em>, dec\u00eda) con las agravantes de alevos\u00eda, nocturnidad y descampado, en el asiento trasero de su coche con cualquier desconocida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus contactos con mujeres, m\u00e1s bien pocos y casi ajenos, duraban lo que la borrachera. Al salir de los efectos se arrepent\u00eda y se promet\u00eda no caer otra vez en ese desamor, ese intercambio de besos alcoholizados, de caricias tambaleantes y de penetraciones a media asta, para acabar usando el repertorio cl\u00e1sico de &#8220;he bebido demasiado&#8221;, &#8220;es la primera vez que me pasa&#8221;, y el tranquilizador y definitivo &#8220;esto le puede pasar a cualquiera&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus compa\u00f1eras ocasionales no ten\u00edan en esos momentos capacidad en su cerebro, desbordante de ebriedad, para almacenar, clasificar y comprender sus palabras, trastabilladas entre el acento borracho y el tono ca\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si acaso, acababan pensando, al salir del trance, que&nbsp;<em>todos los hombres son iguales,<\/em>&nbsp;que&nbsp;<em>s\u00f3lo piensan en ellos mismos&nbsp;<\/em>&nbsp;y que&nbsp;<em>no s\u00e9 para qu\u00e9 me dejo liar si al final siempre acabo en lo mismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed contado, suena mal, deprimente, casi rebuscado, pero su verdad no era otra.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El caso es que s\u00ed era agraciado por los encantos naturales.&nbsp; Ni bello ni deslumbrante, s\u00ed pose\u00eda el hechizo de la picard\u00eda; unos ojos vivos, desparpajo, un repertorio amplio y actualizado de los mejores piropos, conocimientos de los trucos para encandilar a las mujeres, y una gracia, entre natural y divina, para que le encontrasen deseable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por desgracia para \u00e9l, esos dones permanec\u00edan en desuso o borrachos, y quedaban escondidos tras la mueca que le cincel\u00f3 Sonia al abandonarle.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se quedaba fr\u00edo y distante frente a las que a\u00fan no le conoc\u00edan y le so\u00f1aban como compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y no era miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Era, y lo sab\u00eda hasta su consciencia, que le encantaba sentirse m\u00e1rtir y desgraciado. Y bien que le pesaba. (<em>Es un encantamiento maldito de bruja mal parida,<\/em>&nbsp;era su mejor definici\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Si supiera d\u00f3nde est\u00e1 el temperamento que hace luchar por uno mismo!&#8230;&nbsp;&nbsp; Si fuera capaz de comprender hasta gemir y rendirse, hasta gritar &#8220;\u00a1perd\u00f3n por ser as\u00ed!&#8221;; si fuera capaz de dejar esa naturaleza de ese momento como se deja una colilla en un cenicero; si fuera capaz de ponerse frente a un espejo y escupirse el veneno, insultarse, mirarse hasta que \u00e9l o su reflejo empezaran a llorar con llanto desquiciado, y tras un mon\u00f3logo interior se dijera de rencores acumulados y desesperaciones, se odiara con toda la fuerza que se puede a alguien que te ha hecho mucho da\u00f1o, y se lanzara un pu\u00f1etazo que se estrellara contra el cristal reflejante y partiera a esa persona en much\u00edsimos pedazos, quedando del todo irreparable, nada, nadie\u2026 entonces, s\u00f3lo entonces, quedar\u00eda la posibilidad de recomponerse a s\u00ed mismo con la f\u00f3rmula original.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Dios!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Volver a ser quien fue\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero le pesaba tanto la derrota&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dol\u00eda tanto haber pasado por donde pas\u00f3, haber vivido esa experiencia de condenado, ese pesaroso regalo, ese abandono indeseado, que algo dentro de s\u00ed le ofrec\u00eda la muerte como mejor soluci\u00f3n, la borrachera como evasi\u00f3n provisional, y el resentimiento como motivo de vida hasta encontrar la fuerza y la ocasi\u00f3n para tan maravilloso trance.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;Sin vida no hay problemas&#8221; dogmatiz\u00f3 como si lo hubiera comprobado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;La muerte de la vida es la vida de la muerte&#8221; jug\u00f3 a inventar frases c\u00e9lebres.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;El amor es como el mar: a veces te regala un maremoto&#8221;, agreg\u00f3 totalmente idiota y creyendo que reun\u00eda en s\u00ed el Conocimiento Absoluto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;Ay, mi amor, sin ti no entiendo el despertar&#8221;, dijo, crey\u00e9ndose el padre de la frase que copiaba de una canci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;Qui\u00e9n me iba a decir que el destino era esto&#8230;&#8221;, le pidi\u00f3 prestado al poeta para rematar la serie.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su sentimiento, triste, llam\u00f3 a las l\u00e1grimas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9stas, con pr\u00e1ctica reciente, acudieron a inundarlo en su derrota.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las l\u00e1grimas del dolor son la forma visible de demostrar nuestro desagrado ante las cosas. Las l\u00e1grimas nos recuerdan que seguimos siendo humanos y sensibles. Las l\u00e1grimas, sensaci\u00f3n licuada, diluvios concentrados, dolor hecho agua, dijeron lo que eran al saltar suicidas desde el lagrimal hasta el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No quer\u00eda seguir engordando lo que enemistaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No deseaba ser por siempre taciturno, endeble, malacara.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero era una batalla triste la que emprend\u00eda, retah\u00edla trillada, bis continuo, aburrida y desesperanzada. Batalla de esponja, de algod\u00f3n, de nada. Batalla a un solo contrincante ya que \u00e9l no se presentaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiz\u00e1s hubiera necesitado encontrarse con sus veinte a\u00f1os, hablar con ellos, verse us\u00e1ndolos y rememorar aquella confianza.&nbsp; Quiz\u00e1s sintiendo otra vez la sangre y sus consecuencias, dej\u00e1ndose llenar sin defensas, podr\u00eda retomar los d\u00edas m\u00e1s venturosos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero algo le dec\u00eda que su vida no era de recoger premios.&nbsp; Le hab\u00eda tocado conocer la otra cara. Se ve\u00eda mayor y desarrapado huyendo de su pasado, o sea, viviendo siempre en su pasado para recordar que quer\u00eda escapar de \u00e9l. &nbsp;Mal chiste.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sorprendi\u00f3 llevando dos vidas: la de diario, cara al p\u00fablico en su trabajo, donde no llegaban a enterarse de qui\u00e9n le andaba por sus adentros y qu\u00e9 le part\u00eda el alma, y la vida oscura, la que se escond\u00eda entre las cuatro paredes de su casa o en la impunidad consentida en las noches de los fines de semana, bebido, para que descansaran sus tensiones y se ahogaran sus desgracias que, siempre, \u00a1mierda puta!, flotaban.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A m\u00e1s bebida, menos horizonte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A m\u00e1s bebida, m\u00e1s desesperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A m\u00e1s bebida, menos fuerza para llegar a la pr\u00f3xima ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El \u00fanico apunte festivo fue cuando conoci\u00f3 a Rosaura.&nbsp; Rosa, dec\u00eda ella; para \u00e9l, Aura.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;Aura: viento suave y apacible que ha rozado mi vida&#8230;&#8221; recitaba profanando el mundo de la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aura le acompa\u00f1\u00f3 en la creaci\u00f3n de momentos de lucidez y de calma.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00f3lo entonces \u00e9l volvi\u00f3 a creer en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Compr\u00f3 flores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La esperaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cog\u00eda sus manos como a un reci\u00e9n nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La miraba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dise\u00f1aba sonrisas nuevas con la boca.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recog\u00eda el eco de su voz y lo guardaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Amaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por fin, a otra mujer que no era Sonia, amaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Escrib\u00eda ese nombre, con un dedo, en el aire; lo ve\u00eda con mil tipos de letra, lo dibujaba dentro de un coraz\u00f3n, lo so\u00f1aba\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recorri\u00f3 con ella toda su vida: le cont\u00f3 cuando era cr\u00edo, cuando se vino a vivir a Barcelona, la mili, Sonia. El noviazgo. La boda. Los a\u00f1os felices. La primera noche que ella falt\u00f3 y la sonrisa que se le grab\u00f3 en la cara. Ropa nueva m\u00e1s atrevida. El pelo te\u00f1ido. Las llamadas. La muerte del di\u00e1logo que hab\u00eda ido desapareciendo poco a poco. M\u00e1s noches ausentes. Y todo lo que \u00e9l se atormentaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aura empez\u00f3 a malquerer a la mujer de la que le hablaba; quiso meterse en su pellejo, imaginar qu\u00e9 pensaba, cu\u00e1l fue el motivo, por qu\u00e9 se rompi\u00f3 el nido, por qu\u00e9 ella no le amaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero decidi\u00f3 quedarse aparte. Enamorarse, o, por lo menos, tratar de querer a ese hombre tal como se lo hab\u00eda encontrado.&nbsp; Sin pensar en pasado, sin imaginar cosas de antes. Como si fuera reci\u00e9n creado y carente de errores, frustraciones y traumas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiso que tuviera la experiencia de mil historias anteriores, que tuviera el saber de las caricias que entreg\u00f3, de las veces que hizo el amor, que supiera amar y enamorarla, pero que otros saberes amargos desaparecieran al contacto con el presente y se esfumaran hasta no quedar ni su aroma, ni el recuerdo en la memoria, ni un apunte en una mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquello no dur\u00f3 mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuando consumieron el enamoramiento y comprobaron sin asombro que de todo ese esfuerzo no hab\u00eda nacido un amor consolidado, comenzaron la etapa de las resignaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella le entreg\u00f3 cuanto de bueno se puede dar a cambio de saber que \u00e9l estaba con ella, y nada m\u00e1s, y que, a su manera, aunque s\u00f3lo un poco, la quer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hab\u00eda llegado a esa edad en que una ya no cree en el amor, o, como mucho, cree que existe pero para otras personas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como un invierno se conforma con el m\u00ednimo destello de sol, ella se conform\u00f3 con ocupar la boca de \u00e9l al pronunciar su nombre, la esquina de la cama y las sobras de la s\u00e1bana.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella esperaba con una paciencia rebelde hasta que volv\u00eda bebido y evasivo. Hab\u00eda retomado sus costumbres menos buenas y compart\u00eda con sus amigos el tiempo que le robaba a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco despu\u00e9s, un d\u00eda de tormenta que \u00e9l no escap\u00f3 de casa, Rosarua comenz\u00f3 a gritos un mon\u00f3logo desconsolado cargado de reproches y, lo m\u00e1s tr\u00e1gico, de realidades.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l no permiti\u00f3 que se le moviera nada por dentro. Los o\u00eddos cumplieron la orden de no permitir la entrada de ninguna palabra, y no lleg\u00f3 hasta \u00e9l aquel &#8220;me marcho&#8221; pla\u00f1idero que a punto estuvo de morir ahogado entre congojas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se qued\u00f3 sentado cara a la pared hurgando en un recuerdo. Era del d\u00eda que sali\u00f3 tras Sonia porque sospechaba que iba a ver a otro hombre. Vol\u00f3 hacia atr\u00e1s y all\u00ed la encontr\u00f3, con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Escondido por la esquina, aprovech\u00f3 para mirar hacia la otra parte de la calle, empujado por una curiosidad que no hubiera deseado. Retrocedi\u00f3 nervioso tras lo visto, dici\u00e9ndose con voz inexistente que ten\u00eda que haber vencido la tentaci\u00f3n. Peg\u00f3 su espalda a la pared, clav\u00f3 en ella las u\u00f1as intentado crearle grietas, o hacerle da\u00f1o al cemento y al ladrillo, como quer\u00eda hacerse a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dibuj\u00f3 la mueca m\u00e1s triste que pudo expresar, apret\u00f3 p\u00e1rpado contra p\u00e1rpado como en una amenaza de no separarlos nunca jam\u00e1s; sus u\u00f1as ascendieron por la pared dibujando rayas casi paralelas, secas al principio y te\u00f1idas de rojo despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Las l\u00e1grimas se fueron agolpando tras la recia muralla de los p\u00e1rpados, peleando por salir, hasta que \u00e9stos, obedeciendo al instinto, se abrieron.<\/p>\n\n\n\n<p>La desbandada l\u00edquida le cogi\u00f3 de sorpresa y no pudo hacer nada m\u00e1s que seguir mudo y prestar el camino para que se deslizaran hasta el suelo, que las acept\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue entonces cuando sinti\u00f3 la herida grave de las rememoranzas. Fue entonces cuando le atac\u00f3 ese segundo escaso que archiva todos los ratos buenos y los motivos que llevan a una situaci\u00f3n, y se los vomit\u00f3 dentro; y le mostr\u00f3 con im\u00e1genes de pinceladas veloces otros momentos que fueron muy buenos; le repiti\u00f3 en el o\u00eddo profundo palabras de amor con tono femenino, promesas, susurros, gemidos; y luego, ese mismo instante, conciencia resumida, le conden\u00f3 a un futuro de reproches propios y amarguras, y le clav\u00f3 insultos en los ojos para que tuviera que verlos constantemente, a cada rato, con cada mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se repleg\u00f3 hasta llegar a lo m\u00e1s profundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se escondi\u00f3 de las miradas ajenas sin moverse del sitio.<\/p>\n\n\n\n<p>Se convirti\u00f3 en un cuerpo quieto que volvi\u00f3 a cerrar los ojos para que nadie pudiera ver a trav\u00e9s de ellos su intimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Viviendo en su interior, ajeno a otras penas, llev\u00f3 su vida hasta el momento en que conoci\u00f3 a Sonia.<\/p>\n\n\n\n<p>Se le present\u00f3 ocupando toda la pantalla, como si fuera una pel\u00edcula: unos ojos azul cielo grandes y una mirada pura.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, la c\u00e1mara del recuerdo se fue alejando, hacia atr\u00e1s, para presentar el conjunto de su cara y un cuerpo que s\u00f3lo le permit\u00edan ser una m\u00e1s del mont\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus pechos grandes nunca llegaron a serlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Su altura llamativa se termin\u00f3 antes de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>La rotundidad del conjunto no lleg\u00f3 a formarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se enamor\u00f3 de ella\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Acab\u00f3 abruptamente con el recuerdo y regres\u00f3 a su presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Se llen\u00f3 de preguntas hu\u00e9rfanas de respuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>No averigu\u00f3 por qu\u00e9 le hab\u00eda pasado todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios escuch\u00f3 las quejas sin hacer nada por defenderse.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El cansancio le quiso llevar al sue\u00f1o, que esa noche tuvo dificultades para entrar en \u00e9l. Tras un tiempo equivalente a mil horas de esperas e interrogaciones, tras llantos y llantos, descans\u00f3 de la tortura entre sue\u00f1os desordenados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al d\u00eda siguiente, despu\u00e9s de una ma\u00f1ana que se le escap\u00f3 entre pensamientos, rescat\u00f3 de una caja precintada las primeras cosas que escribi\u00f3 cuando Sonia se march\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre fotos que no quer\u00eda volver a ver y algunas cosas que estaban unidas al recuerdo de ella y a su paso por el matrimonio de los dos, encontr\u00f3 la carpeta marr\u00f3n que se llamaba, seg\u00fan indicaban las letras del rotulador, &#8220;CARTAS A MI EX&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dentro, folios sangrantes acumuladores de odio, una l\u00e1grima seca que un d\u00eda revent\u00f3 contra lo escrito, solicitudes al destino para que acabara con su vida, reproches para \u00e9l y para ella, y amor y desamor a raudales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El primero era una s\u00faplica tr\u00e1gica a Dios para que siguiera alimentando ese resentimiento que ten\u00eda en ese momento, que por favor no permitiera al tiempo que lo enfriara; que le diera fuerza y perseverancia en el trabajo de odiar; que le robara el coraz\u00f3n suficiente para seguir siempre como estaba entonces; que le resecara lo que de buena persona tuviera para seguir destilando amargura y desencanto, y aferrado a la ceguera de futuro y cosas mejores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora, hoy, le doli\u00f3 haber pasado por esa etapa, se escondi\u00f3 de su propio reproche: \u00bfC\u00f3mo pude pensar as\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora, hoy, pasados unos a\u00f1os, los rencores, ya m\u00e1s viejos, casi se hab\u00edan diluido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El segundo folio conten\u00eda una poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A LA QUE FUE MI MUJER<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mal hablan los silencios,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; poco acercan las distancias,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; los rencores forman monta\u00f1as de odios;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; se olvidan el amor y las promesas<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y las luchas compartidas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se olvidan hasta las alegr\u00edas mutuas<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a la sombra de una vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se olvidan los planes, el futuro en plural,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; la esperanza&#8230;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que un d\u00eda dej\u00e9 de ser tu Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pod\u00edas respirar sin mi mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hu\u00edas de mi presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volabas con tus alas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo no sab\u00eda qui\u00e9n eras t\u00fa,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; porque no eras la que yo amaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; T\u00fa deseabas a otro yo,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; me quer\u00edas sin amor,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; de una forma muy rara.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo no luchaba por ti.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; T\u00fa me valorabas en menos de mi tasa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desconoc\u00edas la inestabilidad,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y muchos problemas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>y cu\u00e1nto te amaba.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos aliamos con la rutina<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; para luchar contra nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tres contra dos: nos ganaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo te quer\u00eda y t\u00fa me quer\u00edas<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; pero nos quer\u00edamos mal.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Consigui\u00f3 ser m\u00e1s juez o cr\u00edtico que autor de esa realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Reconoci\u00f3 sin verg\u00fcenza su incapacidad po\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tiempo (no el tiempo, sino la distancia) quit\u00f3 los oropeles y aj\u00f3 la aureola hasta dejarlo en lo que era: palabrer\u00eda barata terminada en una frase descubierta millones de veces, que filosofaba, aficionada, sobre algo cotidiano. Una conversaci\u00f3n de bar elevada entonces por su ego a la categor\u00eda de obra maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero, \u00a1qu\u00e9 curioso!, le pareci\u00f3 bien reconocerlo, no reneg\u00f3 de la paternidad y pens\u00f3 que tambi\u00e9n los incultos tienen derecho a sentirse poetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se envalenton\u00f3 con su serenidad aparente y sac\u00f3 al azar, de entre el mont\u00f3n, otra.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su t\u00edtulo, muy breve: NO.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llegar\u00eda a entender que ya no me quieras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ser\u00eda capaz de comprenderte,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; incluso de darte la raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Podr\u00eda hasta animarte en tu decisi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y descubrirte los puntos positivos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ayudarte y hac\u00e9rtelo m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ser tu amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te he descubierto tal como eres.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tan ciego estuve,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tanto te am\u00e9,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tanto confi\u00e9 en ti,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tanto te he idealizado,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tanto, tanto, tanto\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que debo odiarte por haberme enga\u00f1ado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te odio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero escribo este &#8220;te odio&#8221; con tanta fuerza<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; como otras veces us\u00e9 para decir &#8220;te amo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al terminar de leerla, se puso a juzgarla y le pareci\u00f3 que dos terminaciones en &#8220;ado&#8221; restaban frescura a la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y entonces la cordura le hizo ver a su pensamiento una situaci\u00f3n que le dej\u00f3 clavado al silencio. Con la boca abierta&nbsp; (visto de lejos parec\u00eda un tonto) esper\u00f3 que en su mente se terminara de montar el rompecabezas: se daba cuenta de que su poes\u00eda simplemente le parec\u00eda ajena y literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No sent\u00eda que \u00e9l fue el personaje sufridor; que hubo un momento amplio, ya en la distancia, en que \u00e9l odiaba y vert\u00eda sus sentimientos por los papeles y en los amigos que le prestaban su escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hubo un tiempo, al principio, que ten\u00eda que relatar con frecuencia la historia de lo que le pas\u00f3. Seg\u00fan qui\u00e9n fuera el interlocutor a\u00f1ad\u00eda matices, descontaba datos, se hund\u00eda m\u00e1s o menos, aceptaba el consuelo que le dec\u00edan o cre\u00eda en los \u00e1nimos que le deseaban.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s, muy poco despu\u00e9s, cuando pas\u00f3 la novedad y le convirtieron en otro separado m\u00e1s, cuando le cambiaron su estado civil por el nombre (entonces dec\u00edan tengo un amigo separado donde antes dec\u00edan tengo un amigo que se llama&#8230;) cuando se qued\u00f3 a solas con su situaci\u00f3n, naufrag\u00f3 hasta lo m\u00e1ximo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces escribi\u00f3 todos sus sentimientos, que parec\u00edan panfletos revolucionarios incit\u00e1ndose a la rebeli\u00f3n contra todo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora, transcurrido el recuerdo, se terminaba de montar la amalgama y encajaban las piezas: si se daba cuenta de que su poes\u00eda le parec\u00eda ajena y literaria, si ya no le hac\u00eda sufrir, eso significaba que ya ten\u00eda superada la aflicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dej\u00f3 que los pensamientos siguieran pari\u00e9ndose, creciendo, orden\u00e1ndose, y se permiti\u00f3 sentirlos: primero le vino a la mente, como en un sue\u00f1o de ojos abiertos, una oleada de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiso averiguar por qu\u00e9, pero antes de llegar la pregunta al departamento correspondiente, \u00e9ste, fuera cual fuera, ya estaba ocupado por otra sensaci\u00f3n: la de estar equivocado. Y, otra vez, antes de saber si la equivocaci\u00f3n estaba en pensar o en no intentarlo, se convirti\u00f3 en una pregunta vieja sustituida por otra: \u00bfQui\u00e9n tuvo la culpa? Y, otra vez, otra interrogaci\u00f3n acelerada: \u00bfDe qu\u00e9?,&nbsp; Y otra: \u00bfPor qu\u00e9?&nbsp; M\u00e1s: \u00bfPara qu\u00e9?, \u00bfCapricho o venganza del destino?, \u00bfEs bueno o es malo?, \u00bfQu\u00e9 es bueno?, \u00bfQu\u00e9 es malo?, \u00bfPor qu\u00e9 a veces, a la larga, lo malo se transmuta en bueno?, \u00bfPor qu\u00e9 una vida, una, entera, la dividimos en pasado y futuro?, \u00bfPor qu\u00e9 le ven\u00edan preguntas que ni eran suyas ni le importaban?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre adormilado y sabio, pero no gobernando ninguna de las dos cosas, le lleg\u00f3 otro recordatorio: tres l\u00edneas que un d\u00eda escribi\u00f3 su pluma.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 te fuiste?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No encuentro la mentira que te justifique,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Juro que te am\u00e9&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin poder actualizar el sentido, qued\u00f3 quieto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sue\u00f1o renaci\u00f3 en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La ma\u00f1ana siguiente le sirvi\u00f3 una resaca intelectual en la cama, para despertarle a continuaci\u00f3n. No consegu\u00eda ubicarse.&nbsp; Perdido entre los sue\u00f1os ya perdidos y la consciencia que no llegaba, en tierra de nadie, esperaba que por alguna parte se colara una porci\u00f3n de cordura que tuviera a bien hacerle saber qu\u00e9 estaba pasando.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se le remov\u00edan los cimientos como si fuera necesario. Como si un destino loco en vez de dejarle olvidar su historia se la trajera a este momento y le enfrentara a lo que \u00e9l no quer\u00eda tocar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como si se hubiesen puesto de acuerdo todos los instantes sufridos y le recordaran su existencia en los archivos de la memoria. Como si alguien quisiera volver a poner a prueba la f\u00f3rmula de la resistencia humana en \u00e9l. Como si todo quisiera presentarse junto: en primer plano sus desazones, m\u00e1s al fondo las peque\u00f1as satisfacciones, a lo lejos una m\u00ednima representaci\u00f3n de la felicidad, que aparec\u00eda muy menguada, pero todo ah\u00ed, para que lo viera, grit\u00e1ndole con su presencia &#8220;todo esto eres t\u00fa&#8230;&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La carpeta &#8220;CARTAS A MI EX&#8221; volvi\u00f3 a sus manos. La derecha entr\u00f3 en ella y sac\u00f3 una hoja, que ley\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Era necesario que averigu\u00e1ramos qu\u00e9 es lo que quedaba de ese amor que quiz\u00e1s nunca hab\u00eda existido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nos sentamos frente a nuestro matrimonio sin miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Le dimos un repaso empezando por lo que ve\u00edamos y ve\u00edan de \u00e9l.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Desde fuera somos la t\u00edpica pareja bien, de clase media camino de alta, simp\u00e1ticos e inteligentes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Despu\u00e9s quitamos la piel y salieron, con la ansiedad de quien lleva preso cien a\u00f1os, los peque\u00f1os y desconocidos rencores, &nbsp;tus traumas y represiones (?) lo que t\u00fa consideras tus fracasos; creciste en ese instante lo que no te hab\u00edan permitido los a\u00f1os que pasaste junto a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo puedo echarte en cara que me has negado mucho amor, me has privado de abrazos e ilusiones; te has quedado con miles de besos que me pertenec\u00edan; has conseguido hacerme sufrir; por ti he dado vueltas y vueltas en la cama y he descargado en poco tiempo m\u00e1s l\u00e1grimas de las que ten\u00eda almacenadas para toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y s\u00e9 que no he terminado;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; s\u00e9 que dentro de un rato,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que ma\u00f1ana seguramente,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que esta semana sin falta,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; tendr\u00e9 que pensar otra vez en ti,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; en m\u00ed,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y sacar\u00e9 de no s\u00e9 d\u00f3nde unas gotas breves,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; fabricadas con un poco de tu frialdad y tu ausencia,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; con mi deseo de ser querido,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; yo,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; experto sufridor,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; fracasado sin futuro,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; maestro en llorosos lamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esto es lo que estaba escrito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cogi\u00f3 pluma y papel y continu\u00f3 la carta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8220;T\u00fa no fuiste m\u00e1s afortunada en el reparto. Si acaso, ya hab\u00edas sufrido por adelantado y eso que te ahorrabas. Jugabas con la ventaja de haber elegido. Yo, en cambio, no aceptaba tu abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No es lo mismo el llanto elegido que el llanto forzoso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Son mejores las l\u00e1grimas buscadas que las l\u00e1grimas obligadas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es mejor preparar el terreno que morir por la espalda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No me qued\u00f3 m\u00e1s remedio que decir s\u00ed cuando deseaba no, y decir no cuando so\u00f1aba s\u00ed.&nbsp; Mi conciencia, no s\u00e9 si maldita, me impidi\u00f3 romperme, decirte a gritos lo que sent\u00eda, devolverte el castigo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dios: t\u00fa me has o\u00eddo decir muchas veces que ten\u00eda que haber expresado el grito que me explot\u00f3 dentro, haber abierto la boca para que salieran los demonios en vez de quedarse a engordar. Ten\u00eda que haber sacado mi humanidad y mi animalidad, la parte m\u00e1s oscura de m\u00ed, lo que, al fin, tambi\u00e9n soy.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi conciencia, (\u00bfmaldita?) destil\u00f3 mi dolor en paciencia y resignaci\u00f3n. Atrofi\u00f3 las guerras que me nac\u00edan. Puso punto y espera a cada idea desbocada que quer\u00eda ser existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A\u00fan dudo, conciencia,&nbsp; (\u00bfmaldita?) porque no s\u00e9 si el trabajo realizado te lo debo o me lo debes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo esto que te cuento, Sonia, ya pas\u00f3. Bueno, quiz\u00e1s lo que ha pasado es el tiempo y esto sigue estando aqu\u00ed, aletargado, al acecho de lo que suceda.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sonia: no consigo, ni quiero, evitar la lucha entre lo que te amo y lo que no. Ya ves mi conflicto. Ya ves que se han serenado las aristas. Notar\u00e1s ausente el rencor que antes fue mi due\u00f1o y mi meta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora un amor general que me brota dentro me permite que te comprenda. Pero es tal mi pelea que mi mente ama y mi coraz\u00f3n piensa. No puedo hacer lo que pienso sin contienda; si me obligo a creer en lo que pienso, s\u00f3lo me dura hasta el siguiente segundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dej\u00f3 la carta sin firma y sin fecha, sin destino, libre de un sobre, quieta. Se levant\u00f3 para desordenar las ideas. Bebi\u00f3 una cerveza. Comi\u00f3 algo, sin fijarse en qu\u00e9. Bastante ten\u00eda con estar pendiente de no chocarse contra s\u00ed mismo o contra los muros que levant\u00f3, que diligentes pero ineficaces intentaron aislarle del mundo y s\u00f3lo consiguieron que el mundo quedara aislado de \u00e9l.&nbsp; \u00a1Qu\u00e9 ir\u00f3nico!, \u00a1Querer huir de ti y acabar qued\u00e1ndote a solas contigo!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los d\u00edas siguientes tambi\u00e9n le dividieron, otra vez, en dos partes: la autom\u00e1tica, que sal\u00eda a la calle y com\u00eda, que andaba llev\u00e1ndole por entre la gente, y la \u00edntima, que le quer\u00eda reconciliar con el pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al llegar a casa colgaba la chaqueta y el tiempo, y la puerta cerrada le aislaba de todo lo que no fuera \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un tiempo que una vez fue presente, lo que llamamos pasado, tuvo que ser recreado de nuevo por el recuerdo. No exist\u00eda. Descubri\u00f3 que cada presente, cuando se consume, deja de ser: no se encuentra en parte alguna. Hay que recurrir a la memoria, a fotos y a papeles escritos, como los que llenaban la carpeta marr\u00f3n, para hacerlo visible.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue consciente de su error: lo que pas\u00f3 deb\u00eda servirle de experiencia pero no le condenaba a nada. Pod\u00eda romper o crear, con el \u00fanico poder de su deseo, las propuestas de distintos presentes que se le ofrec\u00edan. Pod\u00eda crear, con el \u00fanico poder de su deseo, la mejor posibilidad que se le ocurriera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las distintas emociones que le hab\u00edan habitado en los d\u00edas anteriores de recordatorios, las l\u00e1grimas de variados sabores que hab\u00eda tenido que compartir consigo mismo, los muchos momentos en los que se hab\u00eda metido sin saber c\u00f3mo iba a ser el final, los punzantes dolores en el coraz\u00f3n de los amores, el complejo frente a los dem\u00e1s que s\u00ed ten\u00edan una amada, los reproches indigestos, todo, todos, se hab\u00edan reunido en concilio para dirimir y producir un veredicto.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una condena no hac\u00eda sino agravar, \u00bfy no hab\u00eda pagado ya?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una absoluci\u00f3n, adem\u00e1s de justa, era obligatoria.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un premio como desagravio, algo necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Demasiado hab\u00eda sufrido ya si una vez escribi\u00f3 el quejido que sacaba de la carpeta de los lamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; CON MIS MEJORES DESEOS<\/p>\n\n\n\n<p>Clamores de justicia gritan mis cimientos<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ansias de pechos sangrantes y corazones muriendo,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; deseos de venganzas, de castigos, de escarmientos,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; de restaurar mi paz y mi alma<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; rotas en min\u00fasculos fragmentos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quiero o\u00edr gemidos eternos saliendo de tu garganta;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; quiero gritos rompiendo t\u00edmpanos y firmamentos;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; solicito torturas para tu vida y para tu cuerpo;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ans\u00edo tus llantos y tus lamentos;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; aguardo que desaz\u00f3n y pena aniden en tu vida,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y cuando ya no puedas resistir m\u00e1s sufrimientos<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; recuerdes lo que me hiciste,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y sepas que t\u00fa<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; deber\u00edas estar padeciendo en todos los momentos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dios le dej\u00f3 en el o\u00eddo el perd\u00f3n para su alma atormentada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dios le abraz\u00f3 con un escalofr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dios le empuj\u00f3 las l\u00e1grimas de la felicidad hasta el sitio de las otras.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Firm\u00f3 en el cielo con un arco iris y rubric\u00f3 con un beso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El resto del tiempo le recib\u00eda con los brazos abiertos, como a un hermano, como a un amante, como a un amado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El resto del tiempo le pertenec\u00eda y eso le pareci\u00f3 nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pod\u00eda mirarse en los espejos, quedar para salir con amigas, leer poes\u00edas de amor, o\u00edr m\u00fasicas de renacimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No quiso seguir sacando m\u00e1s folios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cerr\u00f3, despacio, muy despacio, la carpeta marr\u00f3n de las cartas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La introdujo en un sobre y lo ech\u00f3 en el buz\u00f3n de la basura m\u00e1s cercano. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El primer d\u00eda que reuni\u00f3 la fuerza suficiente para encararse a su realidad, de frente y a plena luz, se llev\u00f3 otra pena a su vida. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Observaba, desde hac\u00eda tiempo, que envidiaba la felicidad y el amor de las parejas, lo que Sonia y \u00e9l fueron a\u00f1os atr\u00e1s, y que anhelaba con todas sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"ocean_post_layout":"","ocean_both_sidebars_style":"","ocean_both_sidebars_content_width":0,"ocean_both_sidebars_sidebars_width":0,"ocean_sidebar":"","ocean_second_sidebar":"","ocean_disable_margins":"enable","ocean_add_body_class":"","ocean_shortcode_before_top_bar":"","ocean_shortcode_after_top_bar":"","ocean_shortcode_before_header":"","ocean_shortcode_after_header":"","ocean_has_shortcode":"","ocean_shortcode_after_title":"","ocean_shortcode_before_footer_widgets":"","ocean_shortcode_after_footer_widgets":"","ocean_shortcode_before_footer_bottom":"","ocean_shortcode_after_footer_bottom":"","ocean_display_top_bar":"default","ocean_display_header":"default","ocean_header_style":"","ocean_center_header_left_menu":"","ocean_custom_header_template":"","ocean_custom_logo":0,"ocean_custom_retina_logo":0,"ocean_custom_logo_max_width":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_width":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_width":0,"ocean_custom_logo_max_height":0,"ocean_custom_logo_tablet_max_height":0,"ocean_custom_logo_mobile_max_height":0,"ocean_header_custom_menu":"","ocean_menu_typo_font_family":"","ocean_menu_typo_font_subset":"","ocean_menu_typo_font_size":0,"ocean_menu_typo_font_size_tablet":0,"ocean_menu_typo_font_size_mobile":0,"ocean_menu_typo_font_size_unit":"px","ocean_menu_typo_font_weight":"","ocean_menu_typo_font_weight_tablet":"","ocean_menu_typo_font_weight_mobile":"","ocean_menu_typo_transform":"","ocean_menu_typo_transform_tablet":"","ocean_menu_typo_transform_mobile":"","ocean_menu_typo_line_height":0,"ocean_menu_typo_line_height_tablet":0,"ocean_menu_typo_line_height_mobile":0,"ocean_menu_typo_line_height_unit":"","ocean_menu_typo_spacing":0,"ocean_menu_typo_spacing_tablet":0,"ocean_menu_typo_spacing_mobile":0,"ocean_menu_typo_spacing_unit":"","ocean_menu_link_color":"","ocean_menu_link_color_hover":"","ocean_menu_link_color_active":"","ocean_menu_link_background":"","ocean_menu_link_hover_background":"","ocean_menu_link_active_background":"","ocean_menu_social_links_bg":"","ocean_menu_social_hover_links_bg":"","ocean_menu_social_links_color":"","ocean_menu_social_hover_links_color":"","ocean_disable_title":"default","ocean_disable_heading":"default","ocean_post_title":"","ocean_post_subheading":"","ocean_post_title_style":"","ocean_post_title_background_color":"","ocean_post_title_background":0,"ocean_post_title_bg_image_position":"","ocean_post_title_bg_image_attachment":"","ocean_post_title_bg_image_repeat":"","ocean_post_title_bg_image_size":"","ocean_post_title_height":0,"ocean_post_title_bg_overlay":0.5,"ocean_post_title_bg_overlay_color":"","ocean_disable_breadcrumbs":"default","ocean_breadcrumbs_color":"","ocean_breadcrumbs_separator_color":"","ocean_breadcrumbs_links_color":"","ocean_breadcrumbs_links_hover_color":"","ocean_display_footer_widgets":"default","ocean_display_footer_bottom":"default","ocean_custom_footer_template":"","ocean_post_oembed":"","ocean_post_self_hosted_media":"","ocean_post_video_embed":"","ocean_link_format":"","ocean_link_format_target":"self","ocean_quote_format":"","ocean_quote_format_link":"post","ocean_gallery_link_images":"on","ocean_gallery_id":[],"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2368","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos","entry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2368"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2368\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2369,"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2368\/revisions\/2369"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.franciscodesales.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}